La infertilidad no siempre es un problema de edad

¡Seguimos desmontando mitos y rompiendo tabús! La invitada de esta semana es uno de los perfiles más activos en redes en el tema de la infertilidad, y la verdad es que me abrió una nueva perspectiva en la que yo no había reparado: la infertilidad no siempre es un problema de edad.

Laura, conocida en la red como Mamá Ingeniera, comenzó sin éxito su búsqueda del embarazo con 27 años y a los 28 inició su primer tratamiento de fertilidad. En un primer momento, al pensar en infertilidad nuestra cabeza piensa en parejas de más de 35 años pero, ¿qué ocurre cuando el problema ya es latente a una edad más temprana? Vamos a conocer su caso para despejar dudas.

La edad no siempre es la causa

Laura trató de quedarse embarazada durante un año. Viendo que no lo conseguía, comenzó su periplo de búsqueda de información en la red y le ocurrió lo que nos pasa a la mayoría, que se encontró con demasiados datos, difíciles de entender y en ocasiones hasta contradictorios.

Fue al médico y tras el inicial y soporífero “eres muy joven para tener problemas, relájate y te quedarás”, le diagnosticaron fallo ovárico prematuro y baja reserva ovárica.

Por un problema heredado de su madre, su cantidad de óvulos era la misma que la de una mujer de más de cuarenta años y las posibilidades de quedarse embarazada de forma natural eran prácticamente nulas.

La sociedad suele “acusar” a las mujeres con problemas para concebir de haber esperado demasiado, pero luego resulta que si lo intentas siendo bastante joven y sospechas que puede haber un problema, no te toman demasiado en serio.

Existen análisis hormonales sencillos que pueden comprobar si una mujer en edad de procrear tiene los valores a niveles óptimos necesarios. Un dato simple que puede suponer un diagnóstico precoz de un problema.

La calidad de los embriones

Otro punto interesante. A estas alturas todos estamos familiarizados con esa escala de la A a la D que clasifica la calidad de los embriones, siendo A la calificación más alta y D la menos deseada. Esto depende de cómo evolucionan, cómo se dividen, etc. Todos los embriones, independientemente de su calidad tienen posibilidades de éxito.

En mi caso, los embriones eran de calidad B (una B baja) y eso nos desmotivó bastante… Ahora esos embriones de calidad B2 se llaman Julia y Manuela… ¿cómo de decisiva es por tanto esa clasificación a la hora de tener éxito?

Laura lo tenía todavía peor. Su embrión era de calidad D… ¡y lo consiguió! No digo que la clasificación no sea relevante ni quiero quitar hierro al hecho de que los embriones tengan, a priori, una calidad baja, pero sí es cierto que hay casos en los que esos luchadores resultan más fuertes de lo que parece.

Embriones vitrificados

El proceso de vitrificación permite que los ovocitos mantengan su calidad durante el tiempo que permanecen congelados. El proceso es el siguiente: tres días después de la regla comienzas a tomar estrógenos para evitar la ovulación en ese ciclo, y hacer que el endometrio se engrose. Al superar los 7mm de grosor estás lista para la implantación.

El día de antes te avisan de si el embrión ha descongelado correctamente. Cuando Laura acudió al médico para la implantación, en su tercer intento, le avisaron de que ese embrión era de calidad D. El disgusto fue grande, pero decidieron seguir adelante e implantarlo. La pobre se pasó toda la betaespera llorando… pero finalmente el test de embarazo dio positivo 🙂

Conclusión

La infertilidad es finalmente un problema en el que intervienen múltiples factores. Cada caso es único y la edad no está siempre detrás de todo. ¡Ir al médico cuanto antes es súper importante!

Gracias por leerme. Espero recibir vuestros comentarios y vuestras dudas tanto por aquí como por mis redes. Un abrazo y hasta la próxima semana 🙂

2 comentarios en “La infertilidad no siempre es un problema de edad

  1. La infertilidad es más compleja de lo que la gente se cree. Como dices, normalmente se asocia a personas “más mayores” y casi siempre a más mujeres. Antiguamente era así, al menos. El “problema” era siempre de la mujer. Y hoy se sabe que no. En mi caso es distinto porque yo fui a RA porque quería ser madre soltera. Tenía 26 años cuando fui y resultó que tb era infertil. Trompa osbstruida y SOP. Tarde 3 años. Hasta los casi 29 no fui mama. En mi familia hay muchos antecedentes de menopausia precoz también. Nunca me hice analítica de esos valores, la verdad y me pica bastante la curiosidad. En mi caso fue un blasto, de calidad B, el que se quedó conmigo. Tb vitrificado, como su caso. Porque estuve al borde de la hiperestimulacion. En mi caso me ponía parches pero no fueron 3 días después de la regla sino durante ella. Ya sabes, todo esto es una odisea.

    1. ¡Tienes toda la razón! Hay que cambiar muchos prejuicios en torno a la infertilidad. Por eso me alegra que me contéis caso como el tuyo, mamá antes de lo 30. Como dices, esto es una odisea y para cada mujer una aventura distinta. Pero me alegro muchísimo que en tu caso saliera bien. Un abrazo muy fuerte!

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