Estar (bien) asesorada en tu tratamiento de reproducción asistida es fundamental

Este quinto capítulo cierra la primera etapa de Azul o Rosa y no puedo evitar emocionarme al ver todo lo conseguido durante estos meses. Gracias por la acogida, por los comentarios, los mensajes privados con vuestra historia, por haberos sumado a nuestra comunidad en redes y, sobre todo, por permitirme sumar mi voz a la de quienes luchan por naturalizar la reproducción asistida y por conseguir concienciar sobre la importancia de prevenir y planificar.

Siempre he dicho que cuando estás en pleno tratamiento, con todos los altibajos físicos y emocionales que eso conlleva, tan solo encuentras algo de consuelo hablando con mujeres que han estado en tu misma situación. Todo el mundo cree tener algo que decirte y la mayoría de las veces equivocan el mensaje (que no la intención), por lo que tan solo alguien que lo vivió en primera persona puede motivarte, serenarte, o simplemente escucharte sin que te sientas juzgada o cuestionada.

Yo tuve la suerte de tener dos acompañantes virtuales durante todo el proceso, dos mujeres valientes, empáticas y fuertes que me hicieron el camino más sencillo y amable. Me hace mucha ilusión que sean ellas quienes compartan conmigo este quinto capítulo. Os presento a Marian Cisterna y a Eva Mª Bernal, dos de las personas más influyentes en temas de reproducción asistida.

Comenzamos la charla hablando de todos los avances que ha habido en materia de reproducción asistida en los últimos años, y Eva apuntaba que, por suerte, varias especialidades médicas como la hematología o la inmunología estaban ayudando a aumentar el porcentaje de éxito en lo tratamientos. Esa es una de las razones por las que hay que acudir cuanto antes al médico y por las que es tan importante la correcta elección del mismo, ya que no todos los profesionales tienen en cuenta las disciplinas que os menciono.

Marian habla de avances en otro aspecto igual de importante, el pudor a la hora de hablar de esto con tu entorno. Es algo que ya hemos comentado en más de una ocasión, hablar de esto sigue costando más que hablar de cualquier otro problema de salud. ¿Por qué la salud reproductiva nos hace sentirnos más expuestas?

Coincidíamos las tres en que es importante conseguir que quien pase por un tratamiento de reproducción asistida se sienta lo suficientemente cómoda como para hablarlo con naturalidad con su entorno más cercano. Cuanto más lo hablemos, más lo naturalizamos y más conciencia creamos. No puede seguir sucediendo, como contaba Eva, que todavía haya quien se sorprenda y se frustre cuando acude al médico demasiado tarde y este le dice que no va a poder hacerse una fecundación in vitro.

Si crees que puedes tener algún problema para concebir pero te da vértigo todo lo que lees al respecto y no sabes ni por dónde empezar, puedes contar con el asesoramiento de mujeres como Eva o Marian. Reciben muchos mensajes de mujeres que les cuentan su historia. Marian nos cuenta que la empatía y la conexión con quien le abre su corazón y le cuenta todo lo que le ocurre son inmediatas.

Eva nos decía que hay profesionales que probablemente estén mejor preparados que ellas, pero que en muchas ocasiones les da miedo alentar a las mujeres a continuar pensando que el desengaño en el caso de no conseguir ser madres puede ser muy negativo. Pero es que ellas saben que en este caso en concreto la insistencia es muy importante y, siempre que a nivel económico y físico te lo puedas permitir, persistir en la idea y seguir intentándolo es importante.

¿Cuáles son las principales dudas?

Las principales dudas que recibe Eva como asesora giran en torno a los tratamientos. Muchas veces vas a un médico y te dice una cosa, y vas a otro y te dice otra distinta, lo cual te genera muchas dudas y no te sientes capaz de tomar una decisión. Es ahí donde radica la importancia de hablar con alguien que te explique por qué uno quiere empezar de una manera y el otro de otra y te aclare dónde está la diferencia.

Marian habla también de lo liberador que es hablar con alguien sin sentirte juzgada ni presionada. Por eso ella cuenta su experiencia personal a quien contacta con ella, porque sabe lo importante que es para esa persona ver cómo reaccionó ella ante la misma situación que está atravesando, qué consecuencias tuvo, saber qué ocurrió… Además, Marian no llegó a ser madre, una posibilidad que también hay que tener en cuenta al iniciar un tratamiento.

Como despedida nos dejan dos consejos, tomad buena nota de ellos:

Eva: Busca apoyo tan pronto como lo necesites y se proactiva en la búsqueda de las clínicas, profesionales y tratamientos que mejor se adaptan a tus circunstancias.

Marian: Elabora un proyecto paralelo que te llene y te haga feliz. No puedes olvidar toda tu vida en el intento de ser madre.

¡¡Espero vuestros comentarios!! 😉